Congreso de Estados Unidos accederá a archivos sin editar de Jeffrey Epstein
Legisladores estadounidenses obtuvieron acceso a documentos confidenciales sobre el caso Epstein, los cuales podrán consultar bajo estrictos protocolos de seguridad.

A partir de este lunes, los integrantes del Congreso de los Estados Unidos tienen la facultad de revisar los archivos no redactados relacionados con el caso de Jeffrey Epstein. Según reportes de la cadena NBC, el Departamento de Justicia ha habilitado un mecanismo para que los legisladores consulten esta documentación de manera presencial en sus oficinas, utilizando equipos de cómputo designados para este propósito.
Este acceso permite a los miembros del Poder Legislativo estadounidense examinar información que anteriormente permanecía bajo reserva o con censura parcial. La medida busca esclarecer diversos puntos sobre la red de tráfico y abuso de menores que rodeó al financiero, un tema que ha generado múltiples peticiones de transparencia por parte de distintos sectores políticos y de la opinión pública en aquel país.
El protocolo establecido por las autoridades judiciales requiere que la revisión se realice exclusivamente dentro de las instalaciones oficiales, evitando la extracción física o digital de los archivos. Esta restricción tiene como objetivo proteger la integridad de las investigaciones en curso y garantizar la privacidad de los datos personales sensibles que pudieran estar contenidos en los documentos.
Aunque el proceso está limitado a la revisión en sitio, analistas consideran que este paso representa un avance significativo en la supervisión legislativa sobre asuntos judiciales de alto impacto. La posibilidad de acceder a esta información podría derivar en futuras comparecencias o en la apertura de líneas de investigación parlamentaria adicionales sobre la red de complicidades que permitió las actividades ilícitas durante años.
El caso Epstein continúa siendo uno de los temas con mayor repercusión en la agenda pública internacional debido a la cantidad de figuras públicas involucradas. Con esta disposición, el Congreso estadounidense busca dar respuesta a las exigencias de rendición de cuentas que han marcado el debate en Washington durante los últimos meses.


