Detectan 352 irregularidades en procesos de ingreso a educación media superior
El programa Ecoems identificó inconsistencias en los folios de aspirantes, resultando en 352 bajas definitivas por incumplir los lineamientos establecidos.

El proceso de ingreso a la educación media superior enfrenta un nuevo desafío tras confirmarse la cancelación de 352 folios de aspirantes por diversas irregularidades. La estrategia de control, operada bajo el esquema Ecoems, detectó inconsistencias en los registros de estudiantes que buscaban un lugar en los planteles de bachillerato, invalidando su participación en el presente ciclo escolar.
De acuerdo con la información oficial, los folios dados de baja corresponden a jóvenes que cometieron faltas al reglamento durante el proceso de selección. Entre los casos documentados se encuentran aspirantes que eligieron exclusivamente instituciones con alta demanda, contraviniendo las directrices de transparencia y equidad que el sistema educativo nacional busca garantizar para asegurar la asignación justa de espacios.
La Secretaría de Educación Pública ha enfatizado que estas medidas buscan proteger la integridad del proceso de selección y garantizar que los alumnos que cumplieron correctamente con los requisitos tengan acceso a las instituciones solicitadas. La cancelación de estos folios no es una decisión aislada, sino parte de una auditoría más amplia para identificar prácticas irregulares que intentan vulnerar los mecanismos de ingreso vigentes.
Aunque el número de incidencias representa una fracción del total de los aspirantes a nivel nacional, las autoridades educativas mantienen una vigilancia estricta para evitar la proliferación de estas trampas. El equipo de la SEP ha señalado que se continuarán revisando los expedientes para asegurar que ningún aspirante haya obtenido una ventaja indebida mediante la manipulación de los sistemas de registro.
Los padres de familia y alumnos han sido exhortados a seguir estrictamente los lineamientos publicados en las convocatorias oficiales. El objetivo es mantener la confianza en el sistema de asignación y evitar sanciones que deriven en la pérdida del derecho a cursar el bachillerato en las instituciones públicas del país.


