Por qué evitar el riego de plantas bajo el sol directo
Expertos aclaran los efectos reales de regar durante las horas de mayor intensidad solar en México.

Especialistas en agronomía y horticultura señalan que regar las plantas bajo el sol directo no provoca quemaduras en las hojas, como dicta una creencia popular extendida en México. Aunque el mito sugiere que las gotas actúan como lupas que concentran la radiación solar, la ciencia botánica indica que el riesgo principal es la evaporación acelerada del agua antes de que las raíces puedan absorberla de manera eficiente.
La razón por la cual no es recomendable realizar esta tarea al mediodía radica principalmente en la pérdida de recursos hídricos. En un país con condiciones climáticas variables y frecuentes sequías en diversas regiones, el desperdicio de agua por evaporación directa es una preocupación constante para quienes cuidan jardines o huertos urbanos. Al regar cuando la radiación es máxima, gran parte del líquido se pierde en la atmósfera en lugar de llegar al sustrato.
Otro factor importante que mencionan los técnicos es el choque térmico que pueden sufrir algunas especies sensibles. Si bien las hojas no se queman por las gotas de agua, la diferencia de temperatura entre el agua fría almacenada en depósitos o mangueras y el suelo caliente puede estresar a las plantas, afectando su capacidad de absorción y desarrollo saludable a largo plazo.
Los expertos recomiendan realizar el riego durante las primeras horas de la mañana o al caer la tarde, momentos en los que la temperatura del aire es menor y la tasa de evaporación disminuye considerablemente. Esta práctica permite que el agua penetre profundamente en la tierra, favoreciendo que las raíces se mantengan hidratadas durante las horas de mayor calor extremo.
Finalmente, la gestión responsable del agua en el hogar contribuye a las metas de conservación ambiental que promueven instancias como la SEMARNAT. Adoptar horarios adecuados para el riego no solo optimiza el crecimiento de las plantas, sino que representa un hábito sencillo pero efectivo para el cuidado del vital líquido en el contexto de las políticas de sostenibilidad vigentes en el territorio nacional.


